Desvictimización

 

Como ya se habló anteriormente de la victimización, ahora se tocará el tema de la desvictimización, este proceso consiste en la reincorporación de una víctima en la sociedad, teniendo principal importancia, en los grupos más vulnerables. Tiene como objetivo, acompañar a la persona afectada después del delito, para que no ocurra una segunda victimización, en palabras simples, busca disminuir los daños causados a la víctima previniendo, ya sea parcial o totalmente, que se violente al individuo.

 

Según Recarte (2015) “…El concepto de desvictimización supone despojarse de la culpa, la vergüenza, la resignación, el miedo y todas las creencias que se mantienen sujetas al dolor y al sufrimiento. Evitando hacernos responsables…” (citado por Zúñiga, s. f., p. 350).


Imagen 1. Sentimientos negativos.

Fuente: Ávila. (2019).


Otro concepto sumamente importante por conocer es el de la victimogénesis, que es la encargada de identificar, cuáles son los aspectos que provocan que una persona o grupos de personas, tengan una mayor tendencia a ser victimizados. Esta ligada a la vulnerabilidad, que es aquel estado de indefensión por parte de una persona debido a ciertas condiciones. Existen ciertos factores de riesgo que influyen para que una persona presente un nivel de vulnerabilidad mayor que otra, estos se pueden clasificar en dos tipos:

 

Factores internos (características propias de la persona)

 

Biológicos: Como el género, la edad, la raza o la salud.

 

Diversidad: La personalidad, las creencias religiosas, el lenguaje o la orientación social.

 

Psíquicos: Los trastornos que pueda tener la persona o alguna enfermedad mental.

 

Factores externos (características propias del entorno)

 

Sociales: La falta de educación, las posibles marginaciones, los estereotipos.

 

Económicas: El nivel de los ingresos y las oportunidades desiguales.

 

Naturales: La contaminación y la disposición de los recursos.

 

Por esto, partiendo de la información anterior, es muy común que, en la sociedad, dependiendo del ámbito social y cultural, así como las circunstancias que se den, existan ciertos grupos de personas que son mas vulnerables que otros, ya sea por sus condiciones físicas o sus capacidades mentales, estos grupos son, sin ningún orden en específico, los menores de edad, los adultos mayores, personas con algún tipo de discapacidad, las mujeres y los pueblos indígenas.

 

A continuación, se muestra un cuadro en el que se incluyen los datos estadísticos de los distintos delitos en Costa Rica entre los años 2008-2017.

 



Cuadro 1. Evolución de los delitos en Costa Rica en los años 2008-2017.

Fuente: INEC. (2019, p. 18-19).

 

Gracias a la información brindada se puede apreciar, que las tasas de los delitos son variables, subiendo en unos años y disminuyendo en otros, sin embargo, las cantidades siguen siendo considerablemente altas, por lo que las victimas que quedan a partir de estos delitos, son una gran cantidad de personas.

 

Como la desvictimización busca ayudar a las personas afectadas por los distintos tipos de delitos que existen, es necesario conocer las cifras de estos, así como de maneras que sirvan para prevenirlos. Ya que, entre menos hechos delictivos ocurran, menos serán las victimas que se ven afectadas por estos.

 

Un punto muy importante, es reconocer que persona específicamente, es una víctima, esto con el fin de poder ayudarle de manera adecuada, motivo por el cual tenemos que:

 

-       Es víctima aquella persona que se ve perjudicada de manera directa por el victimario.

-       Si el delito tuvo como consecuencia la muerte de una persona, se considera como victimas a, la familia de esta (cónyuge o la persona conviviente por más de dos años, hijos, hijas, padre, madre), así como los parientes cercanos como abuelos o tíos.

-       En delitos que se cometen por parte de la persona que lo controla en contra de algún ente jurídico, son víctimas los miembros y socios de esta.

 

A su vez, se vuelve muy importante y necesaria, la identificación de los grupos vulnerables, ya que, al no tener la misma capacidad de defensa comparado con las personas en condiciones “normales” son más propensos a convertirse en víctima, por esto, con su identificación se puede lograr una mejor protección a estas personas.

 

 

 

Referencias bibliográficas


 Ávila. (2019). Manual para enfrentar un evento traumático. Recuperado de https://www.latercera.com/practico/noticia/enfrentar-un-evento-traumatico/877062/


Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). (2019). La victimización delictiva en Costa Rica: Resultados del modulo de la encuesta nacional de hogares 2018. San José, Costa Rica. Recuperado de https://www.inec.cr/sites/default/files/documetos-biblioteca-virtual/revictimizacion2018.pdf

 

Zúñiga López, R. (s. f.). Fundamentos de Criminología. San José. Costa Rica: EUNED.

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